
«Todo por servir se acaba y se acaba por no servir.»
Me acuerdo de una vez que me estaba bañando, tenía probablemente unos 17, 18 años quizá un poco más. Estaba pensando sobre la muerte. «¿Qué pasa cuando te mueres?», me preguntaba, sigo en búsqueda de la respuesta. En el baño me imaginé un mar infinito de nada. Sin importar a donde veía, no había nada, todo estaba vacío y negro. Esta imagen tan viva me hizo perder el balance y sentí un miedo que pocas veces he sentido en mi vida. Me imagine que iba a perder la conciencia y mi vida no era nada más que algo insignificante. Por muchos años no logré eliminar este sentimiento de miedo. Miedo de pensar que un día quizá no iba a poder pensar. Intenté retomar la fe católica, quería creer, por más que intenté, no sucedió. Necesitaba buscar alternativas.
Una vez en el Barnes and Nobles, probablemente en San Antonio, Texas, encontré un libro llamado How to Grow Old era una traducción de una obra de Marco Tulio Cicerón. Desde niño he tenido ganas de aprender latín y en este libro venían los textos en ingles y latín. Lo leí y me encantó. Por magia del algoritmo de Amazon me tope con un libro, How to Die de Séneca de la misma editorial que el libro anterior. En esta edición juntan ciertas cartas y textos de Séneca en donde habla de la muerte.
A grandes rasgos Séneca no le teme a la muerte y no siente ansias por la muerte por el simple hecho de que esta fuera de su control. La muerte es simplemente inevitable, ni por más que me preocupe va a cambiar este inmutable hecho. No nos deberíamos de poner triste por la muerte de alguien porque ya sabíamos que iba a pasar.
Tienen razón los estoicos, yo solamente puedo controlar muy pocas cosas en mi vida y la muerte no es una de ellas. Me voy a morir es mejor aceptarlo. Cuando le tienes miedo a la muerte solamente la estás intentando rechazar. En vez de perder tu tiempo pensando en cosas en las que no tienes control enfócate en lo que si controlas. Enfócate en vivir la mejor vida que puedas. La mejor vida que puedo no es necesariamente una vida en la que sea indulgente con el mayor número de placeres. Nos intentan vender la idea de que el sexo, las drogas, la masturbación y en general el desmadre son cosas que nos liberan. Que nuestros antepasado opresores nos quitan nuestras libertades al disuadirnos de seguir estas cosas. ¡Al contrario! los vicios te encadenan, no conozco a ninguna persona que es más feliz al hacerlas. Te haces esclavo de estas cosas y te convences de que no puedes vivir sin ellas. Acuérdate que te vas a morir, vive bien. Esto no lo digo desde el otro lado de la meta, lo digo al combatir mis vicios.
No pienso en la muerte, porque ¿de qué me sirve pensar en ella? La eliminación del miedo a la muerte comienza en aceptar que es inevitable y que simplemente es un paso que todos tenemos que dar. Como bien decía mi abuela «todo por servir se acaba y se acaba por no servir.»